Formación envejecimiento activo y saludable

«Yo no creo en la edad. Todos los viejos llevan en los ojos un niño, y los niños a veces nos observan como ancianos profundos…»  Amado Nervo 

Senior people watching televison together

Nos encontramos ante un proceso global de envejecimiento de la población en todo el mundo, y con un aumento de la esperanza de vida que junto con reducción de las tasas de natalidad. Este efecto es especialmente relevante en la sociedad española, donde la esperanza de vida ronda los 80 años, ocupando así los primeros puesto a nivel mundial.

Esta situación supone un reto en cuanto a la capacidad de la sociedad para regenerarse y hace necesario plantear nuevos proyectos futuros a la sociedad para conseguir no sólo una mayor longevidad, sino un envejecimiento con más salud y un aumento de la calidad de vida de la población, que ayudaría a reducir los costes sanitarios y sociales.

El envejecimiento saludable es un compromiso personal con la vida. Existen una serie de actitudes, comportamientos y hábitos saludables de vida para las personas mayores. Son aquellos cuya eficacia para evitar que aparezcan las enfermedades y la dependencia ha sido comprobada de una forma científica. Las personas mayores que desean mantener un envejecimiento activo y saludable deben interiorizarlos y comprometerse a llevarlos a cabo. 

formación básica

No hay una persona mayor «típica». Algunos octogenarios tienen unas facultades físicas y psíquicas que nada tienen que envidiar a las de muchos veinteañeros. Otras personas, en cambio, sufren un deterioro considerable a edades mucho más tempranas. Por ello, la respuesta de salud pública debe ser integral, a fin de atender las enormes diferencias en experiencias y necesidades de la gente mayor.

Durante las primeras etapas de la vida, los recursos de la persona se centran en el crecimiento, en la adultez, en los recursos de mantenimiento y, finalmente, en la vejez, éstos se centran en la regulación de las pérdidas. Se sabe que a medida que envejecemos, se muestra una mayor preferencia por desarrollar estrategias internas de afrontamiento frente a los problemas, debido principalmente, a la pérdida de los recursos físicos, sociales y psicológicos.

El objetivo general  de ésta formación es reflexionar y generar herramientas que nos permitan abordar los fenómenos que caracterizan el fenómeno del envejecimiento (aspectos psicológicos, sociales, económicos y demográficos).  Este objetivo tiene dos vertientes:

  1. Prolongar la vida, es decir, desarrollar una serie de prácticas que tendrán como fin último ir aumentando la esperanza de vida.
  2. Mejorar la calidad de vida a las personas adultas mayores, para que más allá de esos achaques típicos de la edad que deben atravesar y padecer puedan desarrollar una vida plena y feliz.