EDUCACIÓN:
La función social que viene cumpliendo la educación es la inculcación de conocimientos, valores y actitudes que favorecen la reproducción y perpetuación, de la estructura política de la sociedad de la que forma parte.
Necesitamos que el alumnado sea parte activa en el proceso de aprendizaje, más que en un mero receptor de la información. De esta manera, se genera la capacidad de que descubran, creen y afronten sus propios retos e intereses con la información que se le ofrece. Es por esto que desarrollamos charlas y talleres basados en metodologías experienciales y no formales en colegios e institutos dirigidos tanto al alumnado como al profesorado, y enfocadas al entendimiento de la diversidad desde la inteligencia emocional.
La educación, la formación, la investigación, la innovación y el emprendimiento, principales objetivos de la universidad, son los cimientos más sólidos para el progreso cultural y social, y la construcción de un futuro. Nuestro equipo ofrece distintas charlas, conferencias, foros y seminarios dirigidas al alumnado, profesorado y comunidad universitaria en general, en donde se exponen temas de interés que complementan la formación profesional. Trabajamos para ello mediante una red de expertos que se relacionan de manera interdisciplinaria y se mueven por el interés común de explorar nuevas metodologías y posibilidades educativas.
Erasmus+ es el programa europeo en los ámbitos de la educación, la formación, la juventud y el deporte para el periodo 2021-2027. Este programa trata de impulsar las perspectivas laborales y el desarrollo personal, además de ayudar a nuestros sistemas de educación, formación y juventud a proporcionar una enseñanza y un aprendizaje que doten a las personas de las capacidades necesarias para el mercado laboral y la sociedad actual y futura. El capítulo de juventud del programa Erasmus+, brinda apoyo a todos los jóvenes en el campo de la educación no formal e informal. Los jóvenes deben adquirir habilidades esenciales para su desarrollo personal y profesional a través del programa.
INCLUSIÓN:
Uno de nuestros objetivos claves es la promoción de la igualdad no sólo en términos de prevención de la violencia de género, sino como necesidad social.
Crear las condiciones apropiadas y construir los apoyos necesarios para eliminar las desigualdades laborales, se convierte en algo esencial para conseguir el desarrollo inclusivo en el trabajo y la sociedad. Buscamos proveer de las herramientas y el conocimiento necesario con el fin dar respuesta a algunos de los problemas y déficits detectados por las organizaciones socias en cuanto a equidad de género; ofreciendo programas de formación destinados principalmente a trabajadores y empresas relacionadas con el ámbito de la educación, la salud y lo social.
Trabajamos para promover la visibilización y aceptación de ésta diversidad a través del lenguaje, las instituciones y las prácticas de la vida cotidiana. Es fundamental integrar la diversidad sexual desde los sectores más básicos de la educación y la sociedad, así como generar conciencia y empatía respecto a las dificultades y discriminaciones que sufren las personas del colectivo LGTBIAQ+. Los medios de comunicación reproducen estereotipos culturales, prejuicios y discursos de odio a los que se enfrentan este colectivo en su día a día. Como resultado las personas de este colectivo están más expuestas a la discriminación y exclusión en sus propios entornos sociales y virtuales, lo que acaba repercutiendo negativamente en su salud emocional y social.
La dimensión ética de la discapacidad arranca del moderno pensamiento de la justicia: la reivindicación de la igualdad. Es más lo que nos une o iguala que los que nos separa o diferencia. Esto nos exige impulsar su participación en la vida comunitaria y en la política para que las personas con diversidad funcional puedan ser agentes activos de su vida. Para ello, necesitamos prestaciones y servicios que faciliten el desarrollo de una vida independiente en la comunidad, buscando el equilibrio entre nuevos servicios orientados a este modelo de participación y apoyos en el entorno, con otros recursos tradicionales que se enfoquen en mejorar la calidad, adaptarse y hacer más planificaciones centradas en la persona.
Implementamos y organizamos proyectos, actividades y eventos centrados en la inclusión y desarrollo social e intercultural a nivel local, nacional y europeo a través de colaboraciones con servicios regionales, estatales e internacionales. Estos proyectos van dirigidos al desarrollo de competencias desde la educación no formal en aprendizaje intercultural, educación sobre derechos humanos, orientación, asesoramiento y prestación de servicios a jóvenes y adultos.
Todo esto con el fin de promover el empoderamiento de la ciudadanía en riesgo de exclusión social, aumentar la participación ciudadana, el diálogo intercultural y la integración de la diversidad en nuestra sociedad.
SALUD:
La incertidumbre y el estrés que conllevan las dificultades en la atención médica durante un brote epidémico como coronavirus (COVID-19), exigen una especial atención a las necesidades de apoyo emocional del personal sanitario. Cuidarse a sí mismo e impulsar el autocuidado mantiene la capacidad de cuidar a los pacientes. Los trabajadores de los sistemas de salud están sometidos a una amplia y compleja gama de fuerzas que están generando una tensión e inseguridad crecientes.
Además del COVID 19, los trabajadores sanitarios tienen que estar preparados para hacer frente a retos como el envejecimiento de la población, las nuevas enfermedades y el aumento de la carga de las ya existentes o el aumento de los conflictos y la violencia.
La atención sociosanitaria reúne los servicios que coordinan la asistencia curativa, social y educativa de colectivos en situación de dependencia como la tercera edad, los enfermos crónicos y las personas con alguna discapacidad física, psíquica o sensorial.
El principal objetivo de la atención sociosanitaria es mejorar la calidad de vida de colectivos que necesitan ayuda, bien porque su salud lo requiera o bien porque sus necesidades sociales no están cubiertas. Los colectivos con los que trabajan los sociosanitarios suelen ser vulnerables, como son las personas mayores, los enfermos crónicos, o personas en situación de dependencia. De esta manera, estos profesionales están sometido a una situación de tensión física y emocional, inseguridad y aumento de las cargas.
Cuidadores no formales son aquellas personas que forman parte del entorno familiar de la persona y colaboran en mayor o menor medida en la atención de la persona dependiente en mayor o menor medida. El cuidado de una persona representa una tarea muy difícil y un alto grado de responsabilidad; cuidar de otra persona suele tener un impacto negativo en la salud a nivel físico y psicológico. La sobrecarga del cuidador es un estado de agotamiento emocional, estrés y cansancio, que afecta directamente las actividades del dia a dia, relaciones sociales, cuidado personal, libertad, cambios de humor repentinos, depresión y ansiedad, conductas de consumo abusivas, trastorno del sueño, alteraciones del apetito y del peso, aislamiento social, problemas laborales y equilibrio mental.
SEGURIDAD:
El trabajo en sistemas de turnos que incluyen trabajo nocturno y sistemas rotativos y de un número variable de horas cada semana como es el de los bomberos, provoca peor calidad del sueño, rotura de los ritmos y dificultad de adaptación a los hábitos diarios que puede traducirse en cambios de humor y problemas de concentración entre otros.
La exposición a eventos traumáticos es otra parte de su trabajo, y su reproducción incrementa el riesgo de desarrollar problemas de salud. El estrés laboral que sufren los bomberos pueden conducirles al padecimiento de síndromes agudos de estrés y ansiedad o síndrome de estrés postraumático. Esto puede conducir a un descenso de la satisfacción laboral, un incremento del absentismo laboral o a la jubilación precoz.
Las jornadas en este sector también se caracterizas por trabajos a turnos rotativos y trabajo nocturno que repercute directa y negativamente en la calidad de vida del trabajador, aumentando el grado de tensión y su fatiga. Esto altera los ritmos biológicos normales, provocando alteraciones del sueño, insomnio, trastornos digestivos, nerviosos, fatigas, irritabilidad, etc.
Por otra parte, el trabajo puede ser muy monótono y rutinario, con tareas repetitivas y poco estimulantes, y la mayoría de los vigilantes suelen trabajar solos. El aislamiento, la soledad y la incomunicación son rasgos característicos de los servicios que prestan. Todas estas situaciones pueden acabar provocando apatía, irritabilidad, frustración, ansiedad, depresión, estrés…
Las funciones que realizan la policía local, fuerzas de seguridad del estado, policía autonómica, etc., son muy diversas, y sin embargo, los efectos en la salud de este colectivo comparten rasgos comunes.
La tipología de riesgos en el ámbito policial es muy extensa. Sin embargo, los riesgos psicosociales más comunes son: el estrés laboral como consecuencia de situaciones emocionalmente difíciles, sobrecarga de trabajo, inadecuada gestión de la unidad a nivel organizacional, violencia física y psicológica interna y externa, trabajo a turnos, ritmo de trabajo elevado, etc. Esto puede generar altos índices de absentismo laboral, bajas laborales, agotamiento y bajo rendimiento, depresión, sucidio etc.
