«El duelo nos desafía a amar una vez más» Terry Tempest Williams
El duelo es el proceso psicológico que se produce tras una pérdida, una ausencia, una muerte o un abandono. Es una vivencia amplia y diversa para cada persona. Durante el duelo, se pueden sufrir diferentes síntomas emocionales y físicos como: ansiedad, miedo, culpa, confusión, negación, depresión, tristeza, shock emocional, etc.
La experiencia emocional de enfrentarse a esta pérdida y el significado que le demos a ésta (donde también va a influir nuestras creencias y cultura), es lo que llamamos elaboración del duelo, lo que nos conduce a la necesidad de adaptación ante una nueva situación.
En las últimas décadas, situaciones de la vida cotidiana que crean tristeza o malestar han sido consideradas, en gran medida, como objetivo terapéutico tanto por el Sistema sanitario como por sus profesionales y por la ciudadanía (Ortiz y de la Mata, 2004). La promoción de la salud es para estas estrategias una táctica eficaz para la reducción de la medicalización de problemas no médicos, como la angustia o la infelicidad producida por los acontecimientos vitales adversos, entre los que se encuentra la muerte de seres queridos.
- Necesidad de entender que el duelo no es una enfermedad sino un proceso de elaboración de una pérdida (Dollenz, 2003).
- Necesidad de diferenciar entre el duelo normal y el duelo patológico (Dollenz, 2003).
- Necesidad del conocimiento de buenas prácticas que permita ayudar a establecer un duelo no patológico tanto al profesional como a las y los usuarios, familiares y personas allegadas.
- Necesidad de reformular el significado y la vivencia del duelo para aumentar la conciencia emocional y crear una red de ayuda.
- Necesidad de nuevas formas de abordar las expresiones de esa problemática social, por medio de prácticas más humanas y acogedoras.
1. Psicológico:
1.1. Asumir la inevitabilidad del duelo y distintas formas de reaccionar en su vivencia.
1.2. Entender que el duelo es una gran oportunidad para el autoconocimiento y el crecimiento personal.
1.3. Conocer la importancia de la escucha.
1.4. Trabajar el dolor desde el autoconocimiento.
2. Psicosocial:
2.1. Contemplar las distintas transiciones y el tiempo que puede conllevar la adaptación a la pérdida.
2.2. Trabajar la empatía y el acompañamiento.
3. Etiológico-antropológico:
3.1. El duelo como reconstrucción del mundo interno.
3.2. Entender el duelo en función de la cultura, sociedad y creencias de la persona.
4. Biológico:
4.1. Revisar las respuestas fisiológicas, emocionales y alteración de ritmos ligadas al duelo.
4.2. Desmedicalizar el duelo.
A este proyecto pueden adherirse cualquier tipo de colectivo o personas susceptibles de trabajar los aspectos más importantes de la persona, con el objetivo de reafirmar el autoconocimiento y la propia confianza. Personas, profesionales y asociaciones con voluntad de explorar nuevos métodos y compartir experiencias para hacer frente a esas necesidades.
Buscamos participantes entre los profesionales que trabajen en los campos de la salud, la educación y trabajo social principalmente; así como cualquier persona o colectivo que pueda usar estas herramientas con el fin de prevenir el desgaste emocional y/o profesional, aumentando la calidad de vida y mejorando nuestras relaciones dentro y fuera del trabajo.
Los grupos serán:
- Mínimo de 10 personas.
- Máximo de 25 personas.
Según Blair, lo que el ser humano aprende varía dependiendo de la actividad que se realice y, por ende, del sentido o sentidos que se estén utilizando.
Así, aprendemos únicamente un 5% de lo que escuchamos, un 10% de lo que leemos y un 20% cuando se utilizan recursos audiovisuales. Sin embargo, aprendemos un 75% cuando realizamos, cuando vivimos y experimentamos.
Partiendo de esta premisa científica, usamos una metodología eminentemente vivencial y experiencial, basada en la participación activa del grupo en las actividades propuestas. Esto conlleva la interiorización de los aprendizajes, pero también realizar un abordaje dinámico y flexible. Esto sería en resumen, la adaptación a los intereses y necesidades de los y las participantes.
El aprendizaje se realizará desde el DESCUBRIMIENTO, presentando una serie de conocimientos y dinámicas a partir de los cuales exista una provocación a la creatividad, a conocer, a pensar, y a reflexionar. Necesitamos estructurar lo vivenciado e interiorizarlo, partiendo desde la experiencia de cada una/o de las/os participantes, y desarrollando el sentido crítico y el análisis. Se buscará por tanto, aunar descubrimientos y experiencias compartidas para llegar a una aplicación de todo lo aprendido y su manejo en la vida diaria.
La evaluación, tal y como nuestro equipo de trabajo la concibe, ha de ser un momento más del programa que proporcione una experiencia de aprendizaje a las y los participantes. Se utilizarán diferentes dinámicas y ejercicios que estarán integrados en la rutina diaria de nuestro proyecto y que ayudarán a clarificar y definir creencias, emociones y conocimientos de quienes participen.
En cuanto a los criterios temporales para la ejecución de la evaluación, ha de comentarse que ésta se llevará a cabo en 3 MOMENTOS:
- Inicial: se conocerá cuáles son los intereses, necesidades y características de los y las participantes, así como cuáles son sus expectativas. De este modo, aseguramos que las experiencias vivenciales que se organicen respondan directamente con las demandas de quienes participen.
- Continua: se hará un control de todo lo que se desarrolle en relación a los objetivos propuestos. La evaluación continua asegura el correcto desempeño de las actuaciones, dando espacio para la reorganización y la flexibilidad de las actividades así como para la reorientación de los recursos.
- Final: recogiéndose información de todas las personas implicadas en este proyecto en la última sesión, con el fin de obtener un feedback válido que nos permita conocer hasta qué punto se han cumplido los objetivos propuestos, así como posibles propuestas de mejora de cara a próximas ediciones.
formación básica
Oímos constantemente que «el tiempo lo cura todo», pero esto no siempre es cierto. En el caso del duelo, es frecuente que una pérdida no elaborada de forma adecuada, dé paso a problemas emocionales e incluso trastornos psicopatológicos al cabo de meses y hasta años después. Sin embargo, un duelo elaborado adecuadamente, mejora las capacidades futuras para enfrentarse a las situaciones de pérdida, frustración o sufrimiento.
Aunque es difícil establecer las relaciones causa-efecto, numerosos estudios han relacionado las pérdidas de diverso tipo con alteraciones de la salud general y de la salud mental en particular.
Nos referiremos al duelo como al PROCESO POR EL QUE UNA PERSONA HA PERDIDO ALGO IMPORTANTE PARA ELLA (pérdida de una persona por muerte o separación, pero también otro tipo de vinculaciones como puede ser la salud, pérdida de partes del cuerpo, juventud, empleo, animales de compañía etc.). Es importante para el acompañamiento del duelo entender que se trata de un proceso y no de un estado. De esta manera, las manifestaciones y la situación de la persona que lo vivencia cambiarán a lo largo del mismo. Así mismo, es importante que la persona no lo enfoque como un sufrimiento pasivo, sino que sea ACTIVA en este proceso con el fin de lograr la adaptación.
formación avanzada
Ofrecemos esta formación con el fin de facilitar a las y los profesionales el abordaje de los procesos de duelo, desde un modelo de promoción-prevención y mediante un enfoque de identificación y movilización de los activos en salud de cada paciente y su entorno. Creemos que la herramienta más importante del profesional que trabaja con personas es unx mismx, y que en muchas ocasiones, más importante que cualquier técnica o herramienta, es que el profesional esté presente en autenticidad y consciencia en la relación con lxs usuarixs.
El conocimiento del duelo y los medios de ayuda que pueden proporcionarse en este proceso es importante para todas aquellas personas y profesionales que mantengan una relación de ayuda por diversas razones:
- Frecuentemente pasa inadvertido o no se concede importancia a la pérdida
- Conocer las características básicas del proceso del duelo normal, nos posibilita prevenir duelos patológicos.
- Permite acompañar de manera efectiva los procesos de duelos normales.
Esta formación va dirigida a cualquiera que desee mejorar sus competencias en materia de cualquier tipo de pérdida vital, especialmente de seres queridos. Profesionales orientados al acompañamiento de personas que estén pasando por este proceso, así como toda persona que quiera adquirir herramientas propias para gestionar sus propios duelos y los de su entorno.
Tanto si eres profesional formado en el ámbito de la ayuda (psicología, enfermería, terapia, etc.), como si no tienes formación previa en este campo pero te gustaría aplicarla, ésta formación te aportará una mayor consciencia sobre la elaboración y aceptación de la pérdida así como herramientas de acompañamiento y gestión emocional.
