Terapia infantil

«Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando, a él nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy» Gabriela Mistral

La niñez es una etapa decisiva a la hora de desarrollarnos como personas. En la infancia ocurre el mayor crecimiento físico que experimentamos en nuestra vida a la vez que aprendemos a generar vínculos y afectos. La relevancia de las experiencias personales y sociales en esta etapa es tan importante, que las alteraciones que sufrimos en la niñez pueden generarnos problemas psicológicos y hasta desencadenar trastornos mentales en edades más avanzadas.

Por eso es vital que entendamos que en esta etapa necesitamos brindar PROTECCIÓN, APOYO Y ACEPTACIÓN para un buen desarrollo cognitivo y emocional de los infantes. El objetivo es desarrollar la inteligencia emocional y relacional para construir un buen autoestima, y que sean capaces de mejorar sus habilidades sociales y de comunicación. 

¿En qué consiste la terapia infantil?

La terapia o psicoterapia infantil es un tipo de intervención terapéutica que persigue mejorar el bienestar emocional y social del infante. Esta forma de terapia se apoya en un conjunto de técnica y métodos que favorecen la expresión de la niña o el niño en un entorno seguro y amable, por ello es una terapia muy experiencial, creativa y vivencial. Aunque los objetivos en terapia infantil puedan ser parecidos a los de la terapia con adultos, posee ciertas características distintivas:

  • El uso del juego terapéutico como elemento clave en la terapia. Mediante el juego, se crea un entorno seguro y a la vez estructurado que permite al terapeuta observar la conducta y bucear sobre las emociones y pensamientos que hay tras de ella.
  • El trabajo desde la cuentoterapia, pues el cuento como herramienta de trabajo disminuye la resistencia al cambio y aumenta la sensación de aceptación y amabilidad, ayuda a reflejar experiencias y favorece la interacción y el vínculo con el niño o la niña.
  • Necesidad de adaptar del uso del lenguaje y la comunicación a cada etapa del desarrollo evolutivo del infante, en función de las capacidades cognitivas y sociales, así como de comprensión sobre sus emociones y pensamientos.
  • En este tipo de terapia se necesita la implicación de los infantes y de su entorno. Principalmente el más inmediato (familia y cuidadores), pero también puede incluir otros espacios de socialización (escuela y otras instituciones y profesionales). Las entrevistas con sus progenitores son vitales para entender la historia del desarrollo del infante, y la participación de éstos es una de las claves para avanzar en la solución de los problemas que presente.

Beneficios principales:

La terapia basada en el juego y a la cuentoterapia, se facilita la expresión de pensamientos y emociones en un espacio de confianza. Ambas herramientas permiten a la niña o al niño proyectar lo que aún no están preparados para asimilar de forma más consciente.

  • El juego terapéutico favorece la representación y exploración de situaciones y soluciones de su vida real de una forma menos invasiva y sin sentirse amenazado o interrogado. Esto lo ayuda a conectar con sus sentimientos y aumentar su autoconocimiento.
  • El cuento nos permite prevenir al infante de los problemas emocionales que va a encontrar en su desarrollo, mostrándole distintos mapas de conciencia para que le ayuden a descubrir cómo solucionarlos.

Por otro lado, la familia es una figura imprescindible dentro del proceso terapéutico infantil, por lo que también se le dota de conocimientos y herramientas para que puedan comprender y acompañar al infante de una manera más adaptativa y satisfactoria. De esta manera, podemos destacar los siguientes beneficios de ir a terapia:

  • Facilita el desarrollo de habilidades sociales y relacionales.
  • Fomenta y mejora la comunicación.
  • Aumenta la capacidad de entendimiento y gestión emocional.
  • Provee de herramientas a las personas encargadas de la educación y cuidado del infante.

¿Qué tratamos?

  • Problemas de conducta: oposicionismo, negativismo, desafío, agresiones…
  • Problemas de alimentación
  • Problemas de eliminación- enuresis y encopresis
  • Dificultades  y trastornos de aprendizaje
  • Dificultades de atención e hiperactividad
  • Mejora del autoestima
  • Depresión y procesos de duelo
  • Ansiedad, miedos, fobias, TOC…
  • Trastornos del apego
  • Altas capacidades
  • Identidad de género y autoconcepto
  • Habilidades y problemas sociales: asertividad, aislamiento, impulsividad…
  • Acoso escolar
  • Problemas familiares: gestión de separaciones y crisis familiares, problemas de comunicación y convivencia.
  • Cambios culturales