Terapia de pareja

«Únicamente podemos aprender a amar amando» Iris Murdoch

La relación de pareja es uno de los vínculos más especiales y complejos que existen. Más allá del amor, encontrar un equilibrio entre el compromiso, la pasión y la intimidad, comunicarse de forma efectiva, crear proyectos comunes y convivir, son procesos que no están libres de conflictos. 

A menudo las discusiones, el malestar en la convivencia, la rutina, la falta de sexo o de tiempo, o las infidelidades son motivos  por los que una pareja decide ir a terapia. La clave está en ir cuando las partes implicadas lo sientan y tengan además los mismos objetivos. Teniendo en cuenta por otro lado que una pareja se compone de dos partes, es imprescindible buscar la solución en ambas, utilizando unos recursos que se ajusten al tipo de motivo que provoque los problemas y desajustes.

paper heart put in couple's hands on marble table

¿En qué consiste la terapia de pareja?

La terapia de pareja es uno de los servicios de atención psicológica más demandados. Entre una sociedad cambiante cada vez con más demandas y menos tiempo para cuidarnos y la reestructuración de los roles de género entre otras razones, encontramos que del 30 al 45% de matrimonios acaban en divorcio. Aún así, a muchas parejas les cuesta dar el paso por vergüenza a lo que pueda opinar el entorno, porque una de las partes no confía en que pueda ser de ayuda, o por miedo a que una persona extraña vaya a juzgarles y en lugar de pedir ayuda cuando empiezan las señales de que algo no funciona, acuden a terapia como último recurso para salvar una relación.

Cuando nuestra relación de pareja pasa por dificultades, tanto nuestra salud como bienestar se vean afectados al ser una de las relaciones más importantes en nuestra vida. De ahí que en momentos así, una vez que ya hemos intentado trabajar los problemas dentro de la pareja y no hemos conseguido lo que necesitábamos, pueda sernos beneficioso buscar ayuda externa. De otra parte, puede existir un problema determinado como motivo de consulta, pero otras veces no conocemos los motivos que nos generan insatisfacción o malestar y la terapia puede ayudarnos en ese proceso de autoconocimiento y descubrimiento.

La terapia de pareja es un tipo de intervención psicológica que tiene como fin mejorar la comunicación, reforzar el vínculo entre ambas personas o ayudar a superar la crisis que se esté atravesando. La terapia de pareja se caracteriza por incluir a las dos personas. A veces, una de las partes puede tener resistencias y puede comenzarse el trabajo con la otra. Otras veces se recomiendan algunas sesiones por separado y otras conjuntas. Lo que es importante tener en cuenta, es que más allá del apoyo y asesoramiento durante la consulta, también se llevan a cabo “deberes” para casa, que después serán revisados de forma conjunta en la siguiente sesión.

El objetivo más importante es el de enseñar a las personas implicadas a poder solucionar y resolver los conflictos futuros por ellos mismos, sin asistencia externa. Por lo tanto, la terapia de pareja no sólo produce beneficios en la relación sino también en cada individuo, poniendo al alcance de la mano la posibilidad de tener una vida más plena y feliz.

Beneficios principales:

Estadísticamente, entre el 70 y 75% de las relaciones que pasan por terapia de pareja, obtienen buenos resultados en cuanto a mejora de la convivencia, estado de ánimo y salud mental. Si cada persona es diferente, la diversidad que hay entre parejas es enorme, por lo que las necesidades y las herramientas que puedan desarrollar también lo serán. Aún así, podemos destacar algunos beneficios que nos aporta este tipo de terapia:

  • Identificar y definir cuál es el problema y qué lo está causando.
  • Aceptar y adaptarnos a lo que nos diferencia.
  • Potenciar la empatía y la escucha hacia la otra persona.
  • Aprender librarnos de la culpa y perdonarnos.
  • Generar confianza y autoestima.
  • Fomentar el cariño y el cuidado.
  • Mejorar la comunicación y expresión de sentimientos.
  • Regular emociones e impulsos negativos.
  • Aprender técnicas de resolución y gestión de conflictos.
  • Crear objetivos comunes.

¿Qué tratamos?

  • Problemas de comunicación y expresión de sentimientos
  • Problemas de celos e infidelidades
  • Rebajar la tensión
  • Insatisfacción o incomprensión en el ámbito sexual
  • Búsqueda de momentos íntimos y creación de nuevas vivencias
  • Problemas financieros
  • Estrés relacionado con el trabajo
  • Conflictos familiares y de convivencia
  • Dificultades relacionadas con la educación y estilos de crianza
  • Diferencias en objetivos y valores
  • Gestión emocional y orientación en procesos duelo, separación o divorcio
  • Dependencia emocional
  • Miedo al compromiso y al futuro de la relación
  • Sensación de monotonía
  • Estigma social sobre relaciones no tradicionales
  • Afrontamiento de cambios vitales de todo tipo
  • Acompañamiento en gestión de enfermedades y discapacidad