Diversidad funcional

«El combustible para la evolución es la diversidad, lo que conduce a continuas adaptaciones y mejoras en la obra de la naturaleza”  Frances Arnold

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¿Qué entendemos por diversidad funcional?

La diversidad funcional o discapacidad es inherente al ser humano, ya que una misma persona puede experimentar una variación en sus capacidades a lo largo de su vida.  Según la OMS, se entiende que la diversidad funcional implica problemas que afectan a la estructura corporal, limitaciones para llevar a cabo acciones cotidianas y dificultades para mantener relaciones sociales con los iguales así como para participar en situaciones vitales. 

El término diversidad funcional se refiere a que cada miembro de la sociedad tiene unas determinadas capacidades, y estas deben ser gestionadas de modo que no se produzcan exclusiones o discriminaciones (Palacios & Romañach, 2007). Es un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive.

Principios básicos:

  • Una persona con diversidad es un factor de enriquecimiento para la sociedad. 
  • Conexión y compromiso entre seres humanos diferentes.
  • Respeto, igualdad de derechos y oportunidades, y justicia.
  • Accesibilidad, facilidad de uso y ausencia de barreras y prejuicios.

La dimensión ética de la discapacidad arranca de la reivindicación de la equidad. No resalta la diferencia sino la igualdad. Lo que nos une ante lo que nos separa.

Ejes de actuación:

  • Valorar el potencial único de las personas con capacidades diferentes y aprovechar su talento.
  • Asegurar la inserción laboral de trabajadores con capacidades diferentes.
  • Mejorar la integración del colectivo de personas con capacidades diferentes en la sociedad.
  • Políticas inclusivas que generen un espíritu de integración y trabajo en equipo.
  • Compromiso y sensibilización en el ámbito personal y laboral.

¿Qué entendemos por inclusión?

El enfoque inclusivo supone “reconocer, admitir y aceptar las diferencias humanas, como un hecho natural e inevitable con el que debemos aprender a convivir también en las aulas y los centros educativos” (Muntaner, 2010, p. 5). Según esta visión, la diversidad supone un enriquecimiento para la sociedad, ya que podemos beneficiarnos de las diferencias de los demás. Por otro lado, según Ainscow (2006); Ainscow y Miles (2008) y Giné (2009) existen diferentes acepciones para hacer referencia al término INCLUSIÓN:

  • Relativo a la discapacidad y a las “necesidades educativas especiales”.
  • Respuesta a los problemas de conducta.
  • Respuesta a los grupos con mayor riesgo de exclusión.
  • Promoción de una educación para todos.
  • El principio para entender la educación y la sociedad.

Se necesitan medidas sociales que desde un marco social económico-laboral y político-ideológico, aborden de manera preventiva el riesgo de exclusión social. Sin embargo, la realidad social actual está muy lejos de conseguir éstos objetivos y son muchas las metas a alcanzar: educación, ayudas técnicas o personales, inserción laboral…

Hay también un incremento en la demanda por promover la participación en la vida comunitaria y en la política para que las personas pertenecientes a estos colectivos puedan ser agentes activos de su vida. 

Por eso necesitamos prestaciones y servicios que faciliten el desarrollo de una vida independiente en la comunidad. Fomentar nuevos servicios orientados a la participación como son los apoyos en el entorno, así como mejorar el sistema de respuesta de servicios sociales, sanitarios y prestaciones que permitan una mayor calidad de vida, adaptación y planificaciones centradas en la persona.

PROYECTOS REALIZADOS:

happy-girl-with-down-syndrome-posing-while-drawing Familia, sexualidad y discapacidad

Los artículos e investigaciones sobre la sexualidad de las personas con discapacidad evidencian la existencia de mitos que muestran la no aceptación de los derechos de las personas de este colectivo, limitando el desarrollo de la educación sexual, de su sexualidad, de sus deseo y su felicidad. 

Es muy importante dejar claro que no existen diferentes sexualidades en las personas con discapacidad; sino que la sexualidad es una sola: la sexualidad humana, la cual se manifiesta de diversas maneras según las etapas de nuestra vida. Por lo tanto, podemos concluir que todos y todas somos seres sexuados y en consecuencia, ésta forma parte integrante a lo largo de la vida.

En el caso de la familia, al ser la primera forma de socialización del niño, a través de la crianza y la educación, se va armando la identidad sexual a través de la identificación desde la infancia más temprana: roles sexuales, mitos familiares, juicios morales atribuidos al sexo (pudor, repugnancia, aceptación)…

 En ésta construcción de la sexualidad, por tanto, los padres juegan un papel decisivo en la aceptación de la sexualidad de sus hijos y su postura influye directamente en la capacidad de desarrollo de la misma.

multi-ethnic-disabled-people-community-with-pencils_23-2148699762 Género y diversidad

Buscamos proveer de las herramientas y el conocimiento necesario con el fin dar respuesta a algunos de los problemas y déficits detectados por las organizaciones socias en cuanto la equidad de género en el ámbito de la discapacidad, así como desarrollar una mayor capacidad crítica y analítica que permita identificar y combatir las situaciones de discriminación que enfrenta este colectivo en su vida diaria.

El impacto del curso por tanto, comienza desde la individualidad de cada participante, en cuanto a la sensibilización, concienciación y mejora de herramientas y habilidades que usarán no sólo en el ámbito laboral, sino en cada parcela de su vida al dotarles de un entendimiento más profundo e igualitario de las relaciones humanas.

Se trabaja en el desarrollo de nuevas ideas para implementar programas locales ayudando a los jóvenes, empoderando a estos colectivos, y dotando de mejores estrategias en la lucha por la discriminación que permitan un mayor bienestar e integración de las personas con diversidad funcional. 

Por último, en el marco social más amplio, se busca imagen social más respetuosa, un discurso más inclusivo, y una mejora en las cualidades de los servicios provistos a este colectivo.

Two hands of child holding a red of rubber heart Aprender cuidando

El cuidador o cuidadora se encarga de cuidar a una persona en situación de dependencia, para que pueda desenvolverse en su vida diaria, ayudándole a superar las limitaciones que la dependencia le impone.

Por esto, es fundamental un conocimiento práctico y experimental en propia persona de técnicas básicas para el uso consciente del yo y así mejorar la gestión de la relación de cuidados.

Es también urgente promover la igualdad de género en los cuidadores, y es vital conocer las diferentes situaciones de cuidado, para visibilizar las diferencias que existen con el cuidado familiar y que se espera contribuir a acciones que consideren su situación y necesidades.

Para el buen cuidado, necesitamos ser flexibles y adoptar una visión positiva, a la vez que necesitamos encontrar espacios de autocuidado para no sentirnos desbordados por la situación cuando las cosas salen de manera diferente a como esperamos o se presentan dificultades en el transcurso de la relación.